
Se trata de una medida necesaria, urgente y valiente que cierra de una vez la vía por la que se ha venido degradando la universidad pública desde las propias instituciones.
Este modelo no solo es insostenible, es también injusto. La educación superior no puede estar al servicio del negocio ni del cálculo político. O defendemos la universidad pública con firmeza o la estaremos dejando caer en silencio. Por eso desde el gobierno central se pondrán límites claros: la educación superior no puede depender del capricho político de cada territorio.
(*) Yaiza López Landi es diputada en el Parlamento de Canarias y secretaria de Universidades de la Comisión Ejecutiva regional del PSOE Canarias